A golpe de mar, pecho sereno.

Pocos saben que el barco de pesca que se encontraba situado en uno de los accesos principales a la ciudad de A Coruña, en la Avda. Alfonso Molina fue cedido por nuestro usuario, Nacho Neira y sus hermanos, pescadores de larga tradición familiar de Mera. A los 16 años comenzó a faenar a bordo de ese barco, «O Corpiño de Muxía» pero  una intervención quirúrgica y largos meses de hospitalización le obligaron a abandonar el mar para incorporarse a los servicios del Cpap de Bergondo. El pasado mes de febrero del 2016 comenzó su rehabilitación en silla de ruedas y poco a poco la sustituyó por un andador y muletas. Detrás de su mejoría se encuentran su fuerza de voluntad y los profesionales de Terapia Ocupacional y Fisioterapia coordinados por la Médico Rehabilitadora, que explican así la buena evolución de Nacho en estos meses:

«Nacho ha tenido un gran interés por mejorar, algo que ha demostrado esforzándose todo lo posible en cada sesión de fisioterapia. El gran avance que ha desarrollado a lo largo de este año, ha sido, en gran medida, motivado por este trabajo.
Se han observado adelantos en la reeducación de la marcha, pasando de la deambulación con andador al uso de muletas y mejorando los tiempos, resistencia y calidad en los movimientos, tanto en espacios controlados como zonas exteriores de mayor dificultad técnica: rampa, bordillos…Ha ido ganando confianza en el trabajo y adquiriendo estrategias funcionales de las que puede hacer uso en la vida diaria, como son la recogida de objetos del suelo así como moverse en un centro comercial haciendo uso de escaleras y rampas eléctricas.
Es muy importante para nuestros usuarios el trabajo complementario fuera de sala, en un entorno real, donde se demuestran las verdaderas dificultades del día a día».

cpap

Nacho Neira (en el centro de la imagen) el pasado mes de diciembre cuando fue elegido Presidente del órgano que representa a  los usuarios del Cpap.

Entre los objetivos más inmediatos de Nacho se encuentran caminar sin la ayuda de muletas y volver a conducir para conseguir así una mayor autonomía personal en su vida diaria. Además, gracias a su constancia y el apoyo incondicional de su mujer e hijo, está también seguir supervisando la faena de otro barco familiar, «O Corpiño«.
nacho

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