Daño Cerebral Adquirido y Apatía

La apatía no suele conformar la primera queja de conducta, pero a largo plazo ocasiona un desgaste y una sobrecarga en los cuidadores principales.

En el contexto del daño cerebral entendemos como apatía un síndrome neuropsiquiátrico que se caracteriza por una ausencia o notable disminución de conductas observables, una reducción o un aplanamiento de la emotividad así como un descenso del número de ideas o pensamientos que genera una persona. Las personas afectadas suelen referir escasa iniciativa, falta de motivación y dificultades para ponerse en marcha.

A menudo los cuidadores interpretan este fenómeno como falta de implicación, pereza o cansancio, pero lo cierto es que las personas afectadas son víctimas de este fenómeno igual que sus familiares.En la actualidad no existen fármacos que consigan mejorar este síntoma, pero algunas pautas pueden servir para manejar y tratar de minimizar el impacto de la apatía:

Así pues se recomienda el uso del refuerzo positivo para premiar el aumento de actividades como la participación en tareas del hogar o iniciar conversaciones.

Igualmente puede resultar de ayuda el establecimiento de rutinas y horarios como también proponer objetivos realistas, centrarnos en metas concretas y a corto plazo.

Una vez generalizadas algunas conductas podemos ir añadiendo poco a poco nuevas actividades. Es necesario apoyar a la persona afectada, facilitarle y quizá acompañarle en el inicio de la actividad para mantener su motivación, también debemos evitar errores como infantilizar y/o culpabilizarlos.

Charla Apatía

Para finalizar las psicólogas del CPAP  intentaron recordar algunas pautas de autocuidado dirigidas a los cuidadores para prevenir el desgaste emocional de las familias. A su vez se les recordó que pueden contactar con los servicios de neuropsicología y psicología siempre que lo consideren necesario.

Verónica Couceiro y Sandra Rubial (Psicóloga y Neuropsicóloga del CPAP)

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